2 apuntillos del natural de los comensales que nos acompañaban en las magníficas comidas que teníamos en el balneario El Paraiso.
Dibujillos
Contador
lunes, 13 de julio de 2026
domingo, 12 de julio de 2026
Stefano
Boli, 2026
2 apuntes del natural de la charla que el dibujante italiano Stéfano Faravelli nos dió el pasado viernes 3 de julio en la primera jornada del XVI edición de a vueltas con el cuaderno, organizada por nuestra amiga Clara Marta y que este año tuvo como sede el impresionante entorno del Balneario El paraiso, en la localidad turolense de Manzanera.
jueves, 29 de enero de 2026
27 de Enero
Boli y rotulador. 2026
El 27 era una fecha señalada en nuestro calendario pues fue la fecha que elegimos para llevar a Cala las cenizas de mi suegra Violeta, recordarla con una misa y ponerla junto a su madre Joaquina y al lado de su marido Manuel Soto y su suegra, juntos en el nicho de al lado.Las previsiones del tiempo eran muy alarmantes pues daban casi un diluvio en nuestro recorrido, pero llegamos bien a la iglesia del pueblo, 5 minutos antes de la hora y con el día abriéndose para la ocasión, hasta el punto que, cuando Cari le dirigió unas palabras entrañables a su madre , por una ventana de la iglesia entraron unos rayos de luz que iluminaron el jarrón que portaba las cenizas de mi suegra. Después al cementerio, donde visitamos a sus amigas Pura, Dominga, Carmelita y su tía Angela, cafelito con cortadillo en casa de Joselito, el hijo de pura y José Amaya y vuelta a casa, pero parando a comer en el Ronquillo, en casa Ferrer, lugar altamente recomendable por la calidad de sus viandas caseras. Aquí los dos dibujillos del natural del intenso día.
miércoles, 28 de enero de 2026
Felipe Benitez y Juan Vida
Rotulador, 2026
El Lunes 26 estuve en la Fundación Caballero Bonald de Jerez en la conferencia que sobre su obra nos ofreció el pintor y diseñador granadino Juan Vida, presentado por mi admirado escritor roteño Felipe Benitez Reyes . Durante una hora Juan hizo un recorrido por su trayectoria pictórica desde el lejano 66 hasta sus últimas obras para justificar el título de la charla " Se pinta como se vive". Y así fué, pues la temática de su obra refleja diferentes etapas de sus vivencias como la búsqueda de un hijo o " El cuento chino", que refleja la historia de su hija Julia, adoptada en China. Y es en esa parte donde más me identifiqué con Juan, pues me vi reflejado en algunas de sus impresiones. Por cierto hace muchos años que tengo ese libro del cuento chino, regalo de mi añorado amigo Antonio Jimenez Millán, gran poeta, compañero de viaje en mi aventura china y también paisano y amigo entrañable de Juan. Muy buen rato el que echamos en la Fundación de la que me tuve que ir rapidamente por el viaje que tenía que emprender muy temprano el Martes.
viernes, 9 de enero de 2026
Momentos: México lindo y profundo
Rotulador, 2026
Los primeros días del 2006 los pasé en San Diego y el día de Reyes pasamos la frontera, a Tijuana, otro mundo sin duda. Un día antes, un viejo mejicano, con negocio de antiguedades en San Diego, y viejo aficionado taurino con recuerdos de infancia de Manolete en la Monumental de México, me decía que Tijuana no es México, es algo muy turístico, una rara mezcla, pero no es México.
Puede que no, pero yo encontré restos del México profundo en mi viaje de un día por sus calles. Lo primero que llamaba la atención eran los farmaceúticos y mancebos parándote y casi obligándote a entrar en sus negocios para comprar medicinas, mucho más baratas que en USA. Eran tan pesados e insistentes que los jartibles guías de Xaouen y Fez parecían inocentes criaturitas a su lado. Mi suegra se descojonaba al imaginarse al estirado y remilgado farmaceútico de su barrio en esos menesteres de atrapar clientes.
Pero la imagen más profunda de ese México lindo, la viví en una cutre tasca perdida en un callejón, al lado de un supermercado de donde me escapé un ratito , mientras mi gente compraba roscones de Reyes.
Me apoyé en la vieja barra de madera y pedí un tequila y de momento escuché, con un marcado acento mejicano : ¿ Tequila? ¡¡ Eso son mariconaaaaadaaaaa!!, Aquí los hombres solo beben Mezcal ¡ Ponle Mezcal al chavo !!
La invitación procedía de un viejo arrugado y risueño al que se le veía una pistola saliéndole del bolsillo. Me tomé el mezcal de un trago, dejando en gusano en el fondo ¡¡ Tómate el bicho!!, es lo mejor!!
No sé si por no desagradar o por el convincente poder del arma, que había sacado y apoyado en la barra, me tragué el animalito empapado de alcohol y me despedí, agradecido y creyendo que al salir del antro, vomitaría. Pero no, me sentó bien y una vez en el supermercado me compré una botella de Mezcal que aún conservo con su gusano intacto.
martes, 6 de enero de 2026
4 sillones rojos
Boli, 2026
Quizás haya tardado 10 minutos o menos en dibujar con el bic negro a estos 4 personajes, con trazos rápidos y decididos, disfrutando enormemente el momento creativo. Puede que lo que más echo de menos de mi antiguo trabajo de profesor, sean estos momentos creativos, aprovechando que mis alumnos dibujaban y uno llenaba folios de ideas, todos en esta linea de trazos nerviosos y a la vez seguros. Ahora, los momentos creativos no tienen horarios, surgen cuando me siento en mi estudio y decido qué suerte creativa voy a elegir: acuarela, rotulador, grabado, barro, talla, acrílico o ordenar el estudio, que es momento de angustia porque se lo robo al creativo.
domingo, 31 de agosto de 2025
lunes, 14 de julio de 2025
Momentos: Mariana y los Chorizos de Cala
Rotulador, 2025
En la primavera del 89 tuve que ir a la estación de damas de Sevilla, frente al puente de triana, a recoger a mi suegra que venía de su pueblo ( Cala) cargada de viandas y exquisiteces de la sierra de Huelva, todo ibérico y pata negra. En la estación de San Bernardo cogimos el tren para Jerez y en nuestro asientos tuvimos de compañera de viaje a una dicharrachera y simpática gaditana: Mariana Cornejo, magnífica cantaora y actriz gaditana que en aquella época rodaba para Canal Sur la serie pensión el Patio, con los Morancos y el dúo Sacapuntas.
Fue un viaje de lo más ameno, pues Mariana ,rapidamente conectó con mi suegra y conmigo y durante todo el trayecto no dejó de contarnos anécdotas y pasajes de su vida, con esa gracia y sal de Cádiz única, que me recordaba al Beni o a Chano.
Cerca de Lebrija, el tren paró durante un buen rato, algo muy típico por esos años, una larga espera en medio de la nada y a la hora del almuerzo y con los potentes olores a chacinas serranas saliendo de las cajas y bolsas de mi suegra inundando el vagón. Y como quiera que también llevábamos un insuperable pan de la panadería de Jose María y Dominga, viejos amigos del pueblo, improvisamos unos bocadillos de chorizo,, del picante y del blanco, invitando a otros pasajeros con cara de hambre.. Mariana, agradecida, nos regaló unos cante por alegrias que amenizó todavía más el viaje hacia tierras gaditanas.
Ya llegando a la estación de Jerez, nos despedimos, dándonos las direcciones y felices de tan agradable viaje chacinero y flamenco , y cosas de la vida, ya nunca nos volvimos a ver., pero aquel viaje ha quedado en mi memoria como un momento mágico y especial.
lunes, 23 de junio de 2025
Momentos: Autógrafo flamenco
Rotulador, 2025
Durante la década de los 90 asistí varias veces a la reunión de Cante de los Puertos y Cádiz, que se celebraba en el colegio Luís Gongaga del Puerto. En la edición del 96 se homenajeaba a José de los Reyes, El negro, con un pedazo de cartel que incluía a Rancapino, Fernanda y Bernanda de Utrera y Agujetas .
La reunión, además, tenía el encanto de que todos los cantaores y guitarristas permanecían siempre en el escenario arropándose y jaleándose, muy diferente de los festivales.
Fuí acompañado de mi amigo Martel y ataviados con mis avíos para dibujar del natural tal peazo de encuentro flamenco. En la edición anterior tuve el placer de dibujar a María Vargas, Pansequito y la Sallago entre otros.
Al final quedé encantao con las actuaciones, elenco de voces únicas, y como nunca había dibujados a las hermanas de Utrera, resultó un placer doble, dibujarlas apoyado en el escenario, emocionado con sus voces y su presencia.
Al acabar el espectáculo, Martel me animó a que subiéramos tras bambalinas a enseñarles los dibujos a las cantaoras. les pedí que me firmaran uno de los dibujos y entre risas, me lo firmaron, sirviendo mi espalda de apoyo, con el primo Rancapino de testigo.
Nunca he sido muy mitómano, pero un día decidí guardar juntos los pocos autógrafos de famosos que había conseguido a lo largo de los años: el de Sancho Gracia y Pilar Velazques, de cuando rodaban Curro Jimenez en mi pueblo ( tendría yo 12 años) , el de mi admirado Micheangelo Antonioni, que estuvo en el 83 en mi facultad presentando un ciclo de su cine y el de las dos hermanas de Utrera. Los guardé tan bien que ya no me los he encontrado más. A saber donde andarán.
sábado, 14 de junio de 2025
Momentos: Fotógrafo frustrado
Rotulador, 2025
Recién comprada mi Zenith 11, una pesada y entrañable cámara rusa, me envalentoné y salí por mi pueblo a ejercer de reportero gráfico. Era un espléndido Viernes Santo por la mañana con San Juan en la calle y el olor a incienso y azahar en el ambiente.
En la calle Cambroneras ya me encontré con una escena digna de un Pulitzer, al menos ecijano,: A la Loca del Cuni con su pelo amarillo azafrán,y vestida con un traje rosa, como una patética caricatura de Marilyn y acompañada de Pepito Roda, enchaquetado de blanco, de dandy de pueblo. Pasaban al lado de un Mercedes blanco y les pedí posar.
Ya en el salón vi juntos a los tres limpiabotas oficiales: El chupa, el Mono y el barriga y también me posaron para una hipotética posteridad. También fotografié al Quicote con sus muletas, a la muchedumbre que esperaba al santo y en el Pelos Tiesos a sus tertulianos echados sobre la barra con Amador al servicio. Y a un peculiar personaje, un abuelo que tomaba su vino sentado, con su perrillo debajo de la silla, en la penumbra.
Era una época rica en iconografías míticamente populares, con personajes irrepetibles y lugares únicos que ya se han perdido. Llené mi carrete de 36 exposiciones con montones de esos personajes y lugares pero , por motivos que ya no recuerdo, esas imágenes no quisieron salir a la luz, o más bien la luz se las cargó, pues se me veló el carrete mientras lo revelaba y también se veló mi carrera de reportero gráfico.
Son gajes del oficio, en mi carrera de fotógrafo analógico , más tarde, también se me velaría algún carrete más , pero ninguno como los de aquel espléndido Viernes Santo, que mi memoria no deja de lamentar.
martes, 3 de junio de 2025
Can Cariñoso
Boli y rotulador, 1996
Viejo cómic de contenido zoofílico que me he encontrado enterrado entre carpetas.
Viejo dibujillo flamenco
Boli, 1988
De mis apuntes del natural sobre flamenco más antiguo es este cantaor con guitarrista de abril del 88 en mi querida Carbonería de Sevilla. No recuerdo al cantaor.
domingo, 1 de junio de 2025
Momentos:Montando plaza de toros( De piropos y enanitos)
Rotulador sobre papel, 2025
En agosto del 89 me encontré a mi amigo el Gorra en el bar del Sordo y me preguntó que si le quería acompañar a Fernan -Nuñez, donde tenía que trabajar, montando una plaza de toros portatil. Subimos los 2 en su mobilette y nos fuimos a Santaella, donde nos esperaba el Arriero con su 124. El Arriero, vieja leyenda de la novillería ecijana, conducía de forma temeraria, como su toreo, y como viera alguna mujer de buen ver en alguna travesía, sacaba medio cuerpo del coche para piropearla de forma exagerada.En más de un piropo de esos, estuvimos a punto de matarnos, y mientras el Gorra exclamaba ¡ Ojú que hembra!, yo, con los cojones por corbata, exclamaba,¡ Ojú, que susto más grande!
Ya en Fernan-Nuñez, ayudamos a acabar de montar la Plaza y después nos fuimos a comer con los miembros del espectáculo taurino que actuaban esa tarde: Los enanitos toreros, un animoso gran grupo de pequeño formato que no paraban de gastarse bromas entre elllos. Pero había uno, ajeno a todos, que no dejaba de leer un grueso libro que resultó ser " En busca del tiempo perdido" de Proust, y en una de las bromas lo cogieron entre varios y lo subieron a una alta pila de sillas de donde resultaba muy dificil bajar sin ayuda. ¡ Bajarme de aquí, cabrones! decía mientras sus compañeros se descojonaban abajo. Quise ayudarlo pero no me dejaron, pero al menos, le dí su libro de Proust y ya todo pareció darle igual. Siguió su lectura indiferente a las risas.
Después, estuve sentado a su lado durante la comida, hablando con él de lo divino y de lo humano, y de Literatura, pues me recomendó uno de sus libros favoritos, El libro del desasosiego de Pessoa, que una semana después adquirí en una librería de Granada y hoy sigue siendo uno de mis libros de cabecera.




















